"Porque la Seguridad y la Autoestima del niño y la niña son

                                    lo más importante"

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Empodere a los jóvenes para que se sientan protagonistas de la

solución del problema

Asegúrese de que los jóvenes adquieran buenas habilidades para

poner límites






Decirle “Simplemente di que no" no ayuda mucho. Saber lo que se supone que uno debe hacer no equivale a ser capaz de hacerlo realmente.
Los jóvenes necesitan la oportunidad de desarrollar habilidades de seguridad personal tales como evaluar una situación y resistir la presión de su grupo de pares. En la vida real, es más probable que las personas hagan lo que han practicado, así que trabaje en role plays con ellos. Pídales ayuda a los chicos para plantear situaciones y diálogos que sean realistas para ellos. Póngalos en el rol de una persona que pone presión. Los jóvenes necesitan mucha ayuda para aprender a decir que “NO” y alejarse, sin temer quedar mal frente a sus amigos.
Si no puede practicar esto con los chicos, insista para que lo hagan con otro adulto en quien usted confíe. Los programas como Kidpower y Teenpower ayudan a los jóvenes a aprender y practicar habilidades de seguridad personal tales como poner límites apropiados consigo mismos y con los demás. Los jóvenes también aprenden a reconocer y tomar control de sus propios disparadores emocionales que le dificultan mantenerse firmes con sus límites.



Sea un buen ejemplo

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Explore las ventajas y desventajas de los recursos que ofrecen organizaciones y grupos locales. Recuerde que usted no está solo y no es el único preocupado por este problema.

Evite la negación

Trabaje junto a otras personas interesadas

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No ignore los síntomas ni los problemas. Si algo le preocupa, hable. Intervenga rápidamente si percibe signos de abuso de sustancias u otra conducta destructiva que pueda afectar la seguridad y el bienestar personal. Sea persistente en la búsqueda de soluciones.

Asegúrese de que los jóvenes sepan que ellos le importan a usted y  usted se ocupa

de ellos





De acuerdo con muchos expertos, tener buenos vínculos con adultos responsables y comprometidos es un factor decisivo en la prevención del abuso de sustancias. Durante la adolescencia, los jóvenes pueden mostrarse irritables o como si no quisieran ser molestados por los adultos que los rodean. Insista en pasar tiempo con ellos a toda costa.
Trate de encontrar actividades que ambos disfruten. Esfuércese por alentarlos a hablar sobre lo que les preocupe y escúchelos sin juzgarlos y sin sermonear, ayudándolos a encontrar sus propias soluciones.







¿Usted abusa de alguna sustancia, aunque sea legal? ¿Tiene alguna conducta adictiva como la compulsión al trabajo o al juego? ¿Comete actos poco éticos sólo porque "todo el mundo lo hace"? ¿Se muestra usted mismo incapaz de controlarse? ¿Se justifica usted en su conducta autodestructiva diciendo “no puedo evitarlo”? ¿Tiene alguna otra conducta que ponga en riesgo su seguridad personal? Si ha respondido afirmativamente, será difícil para usted convencer a los jóvenes de actuar de un modo que sea distinto al que ven en usted.
Dé un buen ejemplo a los jóvenes cercanos a usted y elimine las conductas autodestructivas y adictivas. Si no puede hacerlo solo, déles el ejemplo a los jóvenes: que ellos lo vean comprometido y buscando ayuda para su propia seguridad y cuidado personal, yendo a terapia, uniéndose a un grupo de asistencia, considere inscribirse en un programa de ayuda, etc. Sea persistente y busque hasta que encuentre la ayuda que necesita.



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Pregúnteles a los jóvenes cuáles son sus ideas. Ayúdelos a organizar actividades que promuevan alternativas y educación.